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Cirugía rápida y sencilla: “Otoplastía”

¿Qué es la “oreja prominente”?

Muchas veces confundimos a una persona con orejas “grandes”, cuando en realidad, el tamaño de la oreja es completamente normal, mas no la posición. De hecho, esto último es mucho más común que en realidad tener dimensiones mayores a lo normal en alguna estructura de la oreja.

Lo que sí es más frecuente, es encontrarnos con pacientes que tienen una posición prominente en una o ambas orejas, lo que las hace bastante notorias, pues se proyectan sobre los lados de la cabeza en ocasiones de manera exagerada, lo que puede llamar mucho la atención de las personas alrededor, familiares, amistades, compañeros de escuela, trabajo, etc. Y por supuesto, es el mismo paciente quien nota diferencia en comparación con el resto de los demás.

Esta condición también es llamada “oreja(s) en asa” (por la similitud con el asa de alguna taza o cacerola) y resulta de una alteración embriológica durante la formación de la oreja, y se presenta desde el nacimiento. Afecta a hombres y mujeres por igual y puede hacerse más evidente conforme el paciente crece y la oreja gana tamaño. También se ha visto que varios miembros de la misma familia pueden presentar esta deformidad, lo que sugiere alguna influencia hereditaria. Cada paciente es distinto y ninguna oreja es igual a la otra, ni siquiera en el mismo paciente. Sin embargo, identificamos características anatómicas constantes que se presentan en la oreja “normal”. La oreja cuenta con una serie de partes, estructuras, curvas, líneas y huecos que generan una anatomía verdaderamente compleja e interesante. Cuando alguna de estas partes sufre alguna alteración, genera una malformación visible en la oreja. En el caso concreto de la oreja prominente, observamos que la alteración más frecuente es la ausencia en el pliegue natural del antihélix (ver imagen), lo que conlleva a un cambio en la angulación de la “concha” haciéndola prominente hacia el frente. Una variedad es la conocida como “oreja en teléfono”, en la cual el polo superior e inferior son prominentes y la porción media no lo es, dando el aspecto de un auricular telefónico.

Desde el punto de vista funcional, las orejas prominentes no afectan la capacidad o agudeza auditiva del paciente, y no se relaciona con alteraciones en el oído medio o en el aparato auditivo.

Si bien, en varios síndromes o conjuntos de malformaciones congénitas, se ven afectadas las orejas (ausencia, deformidades, implantación baja, alteraciones auditivas, etc.), a la inversa no es igual: la mayoría de las veces, el tener orejas prominentes no se relaciona a otras alteraciones congénitas físicas o intelectuales.

Sin embargo, en nuestra sociedad, hay quienes equivocadamente atribuyen algún rasgo físico, tal como las orejas prominentes, a una disminución en la inteligencia y no es raro que los pacientes con esta condición reciban diversos y molestos sobrenombres, sean víctimas de burlas en la escuela, trabajo y en la familia misma, y a final de cuentas, se vuelva un estigma social. Esto sí que puede afectar el desarrollo psicosocial del paciente, generar problemas de autoestima, pobre imagen personal y en algunas ocasiones, depresión y cambios en la personalidad derivadas de sentirse “diferentes” o, incluso, “inadaptados”.

¿Cómo saber si alguien tiene orejas prominentes?

En algunas personas, el diagnóstico lo establecen los padres mismos o abuelos desde edades muy tempranas. Sin embargo, en otras ocurre lo contrario, sobre todo cuando alguno de los padres, o bien, otro hijo o miembro de la familia padece lo mismo. Con cierta frecuencia, el pediatra o el otorrinolaringólogo puede sugerir el padecimiento. También puede ser el mismo paciente quien refiere la inconformidad por la apariencia de sus orejas.

Contamos con algunos parámetros objetivos para establecer el diagnóstico, observando directamente algunas estructuras anatómicas, pero también tomando algunas medidas específicas que, a partir de estudios antropométricos amplios, nos ayudan a determinar si la posición y dimensiones de la oreja se consideran normales, al menos a comparación de la mayoría de los seres humanos sanos.

¿Cómo se tratan las Orejas Prominentes?

Depende de la edad. Cuando se detecta la condición en los primeros días de vida, se puede intentar un manejo conservador, ya que por influencias hormonales, el cartílago de la oreja está “inmaduro” y se puede “moldear”. Se sugiere colocar algún tipo de banda, valerina o cinta, siempre y cuando se haga con mucha cautela, ya que se puede erosionar o lastimar el tejido del recién nacido. Este tratamiento puede ser efectivo dentro de las primeras 6 semanas de vida. Sin embargo, puede no funcionar y tiende a recurrir en algunos casos.

De manera más común, se corrige mediante una intervención quirúrgica que permite crear el pliegue del antihélix inexistente, disminuyendo el exceso de proyección auricular. Este procedimiento se recomienda a partir de los 6 años, ya que a esta edad, el crecimiento de la oreja prácticamente ha terminado, e idealmente, antes de que ingresen a la escuela, debido a los riesgos sociales. Se puede operar también en otras etapas de la infancia o la vida adulta.

Cirugía rápida y sencilla: “Otoplastía”.

La Otoplastía consiste en una incisión por detrás de la oreja (en el surco), a través de la cual se remodela el pliegue inexistente dándole una forma natural y una proyección normal.Se realiza en forma ambulatoria bajo anestesia general y no presenta ningún riesgo para la audición del niño, ya que no compromete el oído interno. En adultos se puede realizar con sedación (sueño profundo) o sólo con anestesia local. Esta cirugía debe ser practicada por un Cirujano Plástico y Reconstructivo.

En general la operación se tolera bien y requiere analgésicos por algunos días. Se protegen las orejas con un vendaje sin provocarle mayores molestias al paciente. Puede reincorporarse a sus actividades a los 3 o 4 días después de su operación, con ciertas restricciones en cuanto a la actividad física (para evitar complicaciones por inflamación y golpes).

Dr. Rodrigo Merino.
Cirujano Plástico

Nuline – “El lado artístico de la ciencia”

5 Comments
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