Según las estadísticas de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos, las reducciones de busto aumentaron un 157% entre 1997 y 2013. Desde un punto de vista estético, la reducción de senos puede resultar en senos más pequeños, más ligeros y más firmes. Además, un estudio publicado en Plastic Surgery & amp; Reconstructive encontró que este procedimiento también tiene beneficios físicos y psicológicos como la disminución de dolores de cabeza, dolores musculares, depresión y ansiedad. La cirugía de reducción de senos puede hacer que las pacientes realicen actividades que anteriormente les causaban molestias, como deportes y ejercicio.